Casa
Noble del siglo XV exquisítamente restaurada
situada en Arcos de la Frontera, ciudad histórica,
capital de los Pueblos Blancos y junto al Parque
Natural de Grazalema.
Arcos
de la Frontera es uno de los pueblos más
bonitos de España, encaramado en una alta
peña desde donde se cuelgan multitud de
casas blancas y un castillo medieval árabe
que habla del esplendoroso pasado de tan romántica
y legendaria villa de la corte de la Qora árabe
de Medina Sidonia.
Todas
las habitaciones tienen magníficas vistas
a las montañas de El Santiscal o el Lago
de Arcos.
Uno
de los planteamientos mas atractivos de la dirección
del hotel sea el de sumergir al visitante en una
atmósfera exclusiva y elegante (todos los
servicios son para uso único de los clientes).
Repartidas por todas las estancias, unas discretas
campanillas permiten hacer aparecer al servicio,
ser atendidos en el deseo concreto y volver a
quedar solo o en la intimidad compartida, lujos
y placeres del antiguo hacendado andaluz, hoy
a su alcance.

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